(...) Fue el hombre mas libre que conocí recordando que es tan difícil ser libre en este sistema que te dice que hacer y cuando hacerlo. Pero entiéndase bien que dije HOMBRE no superhombre ni nada parecido. Remarco esto porque creo que el era uno de los ejemplos mas acabados de ser humano u hombre nuevo, de carne y hueso que soñó, y lucho por eso que soñó y que todos podemos ser como el.
Recuerdo que siempre hablaba de la muerte, a los compañeros les pedía que no dependan de el porque algún día el podía faltar y mi me pedía que no este triste cuando el nos falte quizás siempre supo que el iba a partir antes.
Tenias un defecto que en un militante podía ser una virtud, nunca sabias cuando parar. No importaba el cansancio o el hambre lo que sé es que no podías dejar de construir, de soñar, de proyectar, de imaginar y de enseñar (...)
Luciana Santillán